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	<title>Editorial Comba | </title>
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	<description>Editorial independiente de letras hispánicas</description>
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		<title>Miedo al cuento</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Juan Bautista Duran]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 17 Oct 2025 09:44:24 +0000</pubDate>
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<p></p>



<p></p>



<p>Por Juan Bautista Durán</p>



<p></p>



<p>Aunque ustedes no lo sepan, y es probable que así sea, echó a andar este octubre uno de los títulos más esperados del año: <em>La puerta de la felicidad</em>, de Luis Noriega (Cali, Colombia, 1972). Decíamos «esperado» porque Noriega tenía a sus lectores en ascuas desde la publicación de <em>Razones para desconfiar de sus vecinos</em>, que salió de imprenta hace diez años y alcanzó su mayor reconocimiento al año siguiente, en 2016, con la obtención del prestigioso Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez.</p>



<p>Son cosas que ya se han dicho y que en un país repleto de premios como éste quizá pasen desapercibidas, pero, para que se hagan una idea de su magnitud, se podría decir sin exagerar que muchos autores cambiarían un puñado de los premios cosechados por el reconocimiento del jurado en el García Márquez. Entre los premiados figuran también los argentinos Guillermo Martínez y Edgardo Cozarisnky, la boliviana Magela Baudoin y el español Alejandro Morellón, en el corto periodo en que se mantuvo en pie un premio tan exquisito como reputado. Uno de cuentos, de narrativa breve, esto es. ¿Qué se puede esperar luego?</p>



<p><em>La puerta de la felicidad</em>, ésta es la respuesta. En la mesa de edición debatimos con el autor si convenía añadir la coletilla «y otros cuentos», opción que a la postre desestimamos por ser propia de otros tiempos. En los libros de este género se tiende hoy día a esconder su naturaleza, como si la palabra «cuento» causara cierta distancia o incluso miedo. ¿Y no es el miedo un reclamo genial, un magnífico polo de atracción? Quienes aprenden a manejarlo son a posteriori quienes más cerca se sitúan de esa abstracción mayor, la felicidad, sentimiento que podríamos definir como «plenitud del alma» y con cuya ambivalencia juega Noriega en la excepcional pieza que da título al libro. ¿No es acaso su búsqueda la que da nombre a la felicidad?, parece insinuarnos. Y en esa búsqueda, dentro de los obstáculos a los que hay que hacer frente, el mayor de ellos, el que si bien no la llena, paraliza el alma, es sin duda el miedo.</p>



<p>En Comba temíamos que después <em>Razones para desconfiar de sus vecinos</em> el autor caleño se hubiera quedado más pendiente de las puertas ajenas que de la propia, lo cual, por fortuna, no fue así. De los cuentos que conforman el presente volumen habíamos podido leer dos en sendas antologías —los que de algún modo nos obligan a bailar más pegados al miedo: ‘Bogotá DZ’ e ‘Identikit’—, así como una versión primigenia de ‘La puerta de la felicidad’. Algo de miedo infunde éste también, salvo que en otro sentido: el que provoca el fetichismo y sus eventuales efectos, en un marco tan casual que es difícil no simpatizar con los personajes de la historia y la dichosa puerta. «Yo me había convertido en un creyente o, por lo menos, en un tipo que quería creer —dice el narrador—; no en los poderes mágicos de una fotografía pintoresca sino en la felicidad, en la felicidad real.»</p>



<p>Unos pocos críticos se han hecho eco ya de la publicación, con un elogio general. «Estamos frente a un cuentista que tiene bien asumidos los parámetros del género y que, además, tiene algo tan importante como es un mundo interior en el que navegan temas que nos afectan muy de cerca» (Ricardo Mtez. Llorca, <em>Culturamas</em>). «Historias que parecen encontrarse en la frontera: la realidad se rasga y accedemos a otras variaciones posibles donde las leyes lógicas pueden ser distintas» (Verónica Nieto, <em>Rumiar la Biblioteca</em>). Palabras como éstas vienen acompañadas de otras más entusiastas —«uno de los mejores libros de cuentos del año» (Mtez. Llorca)— y nos remiten a las que le dedicó la narradora colombiana Pilar Quintana, asegurando que «Noriega es un maestro de la narrativa breve y sus cuentos divierten, asombran, espeluznan, conmueven y se te quedan adentro». Ahí es nada. Dijo también que el libro se situaba en los márgenes de la ciencia ficción, comentario que encuentra su matiz en la reseña de Nieto, al hablar de «narrativa de anticipación y nuevas tecnologías».</p>



<p>Tan complicado se nos puso el mundo, en efecto, una nueva realidad a la que estas historias no son ajenas. Claro que no todas responden a la misma naturaleza y por lo tanto tratar de englobar el libro bajo un único término, como sí se podría hacer en una novela, es muy aventurado. Su herencia directa acaso esté en el cuento fantástico y las múltiples raíces que echó en Hispanoamérica, con la pieza titulada ‘Vamos con retraso’ como caso más paradigmático. Pero no caen tan lejos los otros, no pretende Noriega —no da esa impresión— mezclar la gimnasia con la magnesia, sino oscilar entre los límites de la realidad y la conciencia, como quien simplemente se pregunta qué pasaría si… Y a lo mejor lo que asoma ahí es la ciencia ficción, a lo mejor la propia puerta es ciencia ficción o, por qué no, pregúntenselo ustedes mismos, no hay mayor ejemplo de ciencia ficción que la felicidad.</p>



<p>Lo que es indudable es que estamos ante un excelente libro de cuentos, en el que Noriega quiso mantener una estructura similar a la del libro anterior, con nueve piezas, una de las cuales, la penúltima, se desglosa en un tríptico. ¿Será por fetichismo con los múltiplos de tres? La respuesta no está clara, menos aún si añadimos que este título es el número sesenta de la editorial. «Espeluznante», diría Pilar Quintana. Y así es, un libro espeluznante, divertido, asombroso y conmovedor. Asómense y abran esta puerta. Háganlo, en serio, no les vaya a temblar el pulso.</p>
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		<title>Agenda</title>
		<link>https://editorialcomba.com/blog/agenda/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Juan Bautista Duran]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 31 Aug 2025 08:50:45 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Como una de las cosas que más cansancio genera es la dispersión, no estar centrados en una única y certera tarea —a poder ser real—, vayamos a lo nuestro, es decir, a la agenda de Comba para otoño.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Por Juan Bautista Durán</p>
<p>Pasa el verano y con él sus alegrías y sus horrores, que no fueron pocos este año, con el asfixiante calor y la fuerza de las llamas en la España centro y noroccidental. Desde estas líneas, mal que sean simples palabras, mandamos todo nuestro apoyo a la población afectada. Debe abrirse ahora una agenda que imaginamos ingente y de muy largo alcance para la recuperación de los territorios arrasados, una agenda que sea eficaz y sirva —además— como mínima reparación al bochorno político que la ciudadanía hubo de presenciar mientras las llamas devoraban campos, bosques e incluso pueblos. Lo peor acaso sea que tal bochorno lo estamos normalizando con nuestra clase dirigente.</p>
<p>No suele tener este blog un tono político, y de ser así es por cuestiones afines a esa entelequia llamada cultura, la cual, por otra parte, carga con su propio fuego. Demasiado a menudo vemos cómo se emplea cual escudo o mero eufemismo para ocultar intereses arteros. «Es lo que queda después de haber olvidado lo que se aprendió», dijo André Maurois de la cultura, en una definición tan acertada como ambigua. También la agenda es un eufemismo, mucho más que ese objeto con el que nos enseñaron a organizar nuestras tareas en el colegio. Es tiempo, los días que pasan y los que están por venir; es obligación y voluntad de hacer algo, y por lo tanto es igual preocupación e ilusión; es recuerdo, la memoria de cuanto hicimos en los meses anteriores e incluso la imagen de los pupitres del colegio; pero, sobre todo, al hablar de agenda hablamos de un futuro marcado.</p>
<p>En esta web tuvimos en los primeros años una pestaña así llamada, «agenda», pestaña que hubo que eliminar pues no se correspondía con el signo de los tiempos a los que estábamos accediendo. La instauración de las redes sociales y de las aplicaciones en los móviles habría de cambiar, entre otras tantas cosas, el modo de manejarnos con la agenda. Y lo que nos espera. Si bien es fácil pensar en las grandes libretas en las que todo quisque anotaba antaño sus obligaciones, cuesta más figurarse la manera en que dentro de unos años vamos a visualizar nuestros quehaceres. Ya son muchos los que hoy fían su orden diario a los aparatos electrónicos, tan versátil y veloz la tecnología que no deja de sorprendernos con sus avances.</p>
<p>Desde su boletín semanal, Jorge Carrión nos informa de que este verano la agenda de «la ciencia y la tecnología proseguía con su avance apisonador». Destaca que «el 25 de junio DeepMind dio a conocer AlphaGenome, la inteligencia artificial que se propone interpretar lo que hacen el 98% de los genes, conocidos como materia oscura genética o ADN basura, que en realidad tienen la clave de todo», y que en agosto llegó «el GPT-5, que redacta todavía mejor que el 4 y casi escribe literatura». Habla de nuevas fronteras del conocimiento, de las cuales viene convirtiéndose desde la escritura en su vocero mejor informado.</p>
<p>Con la inteligencia artificial, según recoge del ensayo de Daniel Innerarity <em>Una teoría crítica de la inteligencia artificial</em>, la información fluye desde el futuro al presente y no desde el pasado al presente, como hasta ahora. Si el concepto ya es llamativo en sí, lo es más todavía si tenemos en cuenta que desde la crisis financiera del 2008 y hasta anteayer se hablaba de la ausencia de futuro como uno de los problemas de las nuevas generaciones. ¿Vamos a recibir información pues de algo que se nos está vetando? Hay que profundizar más en esta idea, en caso de tener sustento, porque así dicha no sólo suena críptica, sino fea, muy fea.</p>
<p>Y como una de las cosas que más cansancio genera es la dispersión, no estar centrados en una única y certera tarea —a poder ser real—, vayamos a lo nuestro, es decir, a la agenda de Comba para otoño. En septiembre va a salir una de las novedades más esperadas del año, <em>La puerta de la felicidad</em>, el nuevo libro de cuentos del narrador colombiano Luis Noriega tras <em>Razones para desconfiar de sus vecinos</em>, obra merecedora en 2016 del prestigioso Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez. En octubre y en coedición con la editorial vallisoletana Lastarria &amp; De Mora, llega el ensayo <em>José María Arguedas: un escritor de culto</em>, del ensayista y antropólogo peruano Gabriel Arriarán, quien nos visitará a finales del mismo mes para la promoción del libro. En esas fechas recibiremos también desde Perú a Ximena López Bustamante para la promoción de <em>Sombra celeste</em>, poemario que desde su publicación en abril viene recibiendo numerosos elogios.</p>
<p>La visita de los autores peruanos, junto con la promoción de <em>La puerta de la felicidad</em> y de otros títulos recientes como <em>El chico que ganaba todos los premios</em>, de Miguel Á. González, nos llevará a Sabadell, Madrid o Valladolid, pasando incluso por Ginebra, nuevo horizonte para Ernesto Escobar Ulloa y su novela. Vayamos con un desglose de los actos confirmados a día de hoy, de los cuales daremos debida cuenta a través de nuestras redes sociales según se acerquen las fechas:</p>
<ul>
<li>Martes 30 de septiembre en Librería Albatros, Ginebra: presentación de <em>Horizonte tardío</em>, de Ernesto Escobar Ulloa, acompañado por Belinda Palacios.</li>
<li>Sábado 18 de octubre en Librerío de la Plata, Sabadell: «Nuevos horizontes de la literatura peruana», con Ximena López Bustamante y Ernesto Escobar Ulloa.</li>
<li>Miércoles 22 de octubre en Casa Amèrica Catalunya, Barcelona: «Cuento y poesía: influencias y confluencias», con Luis Noriega y Ximena López Bustamante.</li>
<li>Sábado 25 de octubre en Animal Sospechoso, Barcelona: recital de poesía, con Ximena López Bustamante y otros poetas.</li>
<li>Martes 28 de octubre en Casa América, Madrid: dentro del IV Encuentro LAT, comprendido entre los días 27 y 29, participación en las mesas respectivas de Ximena López Bustamante, Gabriel Arriarán y Luis Noriega, por este orden.</li>
<li>Jueves 30 de octubre en Terán Libros, Madrid: presentación de <em>El chico que ganaba todos los premios</em>, de Miguel Á. González.</li>
<li>Miércoles 5 de noviembre en Universidad de Valladolid: ponencia de Gabriel Arriarán sobre literatura y antropología a partir de su ensayo <em>José María Arguedas: un escritor de culto</em>.</li>
</ul>
<p>Éste es, desde nuestra humilde inteligencia cerebral, todo el futuro que hoy somos capaces de adelantar, pendientes de otros posibles actos. Confiamos en que se cumpla sin complicaciones ni incidentes que puedan sacudir eso que damos en llamar «agenda».</p>
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